Medicina Horthomolecular
Stress y envejecimiento
Bioquímica endocrinológica del stress
Sin duda, para entender la interacción de las sustancias liberadas en el stress, es importante conocer el metabolismo de los esteroides.
Considerando que todos se originan del colesterol, que dará lugar a las síntesis de pregnenolona y, que para que ésta sea activada, precisa incorporar un grupo OH (convirtiendose en 17-OH-pregnenolona), para que pueda formarse la DHEA (dehidroepiandrosterona) , progesterona y cortisol orgánico.
A partir del momento en que la DHEA es sintetizada, se da lugar a la formación de la androstenediona y ésta, a su vez, formará la testosterona y la estrona, además el estradiol y el estriol.
El hecho de que el ciclo se compone de varios factores, determina que el exceso de producción de uno de ellos (como en el caso de pacientes con stress) puede aumentar la síntesis de cortisol, en la fase crónica, y puede determinar la disminución de la DHEA, androstenediona, testosterona, estrona, estradiol, y estriol.
Tratamiento de las fases de stress.
Las modificaciones bioquímcias que ocurren en consecuencia de la respuesta al stress son las siguientes:
La fase 1, denominada también, de respuesta normal al stress está determianda por un aumento en los niveles de ACTH, aumento de cortisol y
DHEA normal.
En condiciones normales, el aumento de cortisol inhibe la ACTH, pero en el stress existe un feedack positivo, que determina, por un período corto de tiempo, el aumento del cortisol y de la ACHT.
En esta fase es importante adoptar como conducta, solamente algunos cambios higiénicos-dietéticos, tales como, evitar los factores que desencadenan el stress, aumentar la alimentación rica en antioxidantes, regularizar la actividad física según las condiciones de cada uno, incrementar o comenzar a realizar actividades lúdicas, como hobbies y finalmente, dependiendo de los niveles de stress oxidativo, hacer una suplementación nutricional para evitar las lesionestisulares producidas como consecuencia de los radicales libres, del cortisol y de las catecolaminas.
En la fase 2 del stress, determinado por el aumento del cortisol y de ACTH, se asocia el aumento de la actividad excitatoria del sistema nervioso simpático.
La conducta tarapéutica incluye los mismo factores descriptos en la fase 1, asociandose la suplementación de antioxidantes exógenos y el uso de la gricirrizina, o licorice para regularizar el cortisol.
El la fase 3 de respuesta al stress, determinada por el aumento de los niveles de cortisol, con disminución de la DHEA. Hay que pensar que se puede producir el aumento de la glucemia, con respuestas de hiperinsilinismo, asociadandose el aumento del apetito, y de grasa intraabdominal, pudiendose llegar a lesiones inflamatorias y degenerativas crónicas por el stress oxidativo asociado.
En la fase 4 determianda por el aumento de los niveles de ACTH, con aumento severo de los niveles de cortisol, incluído el cortisol libre y disminución concomitante de la DHEA. Las consecuencias de esta respuesta están determinadas por la caída de la producción de energía manifestada por astenia, apatía, adinamia y disminución de la respuesta inmunológica.
Las conductas tomadas en al fase 3 y 4 son bastante similares y consisten en la administración inicial de antioxidantes , como forma de modular los niveles de stress oxidativo, ( que se puede medir por un analisis de TBARS).
Como consecuencia de la respuesta adrenérgica, también se puede indicar el uso de tirosina o fenilalanina, (aminoácidos que participan como sustrato para la formación de catecolaminas), cuyas dósis pueden variar entre 500 a 3000 mg por día, administradas antes de las principales comidas, (para que las reservas de estos neurotransmisores no se agoten).
Los síntomass más importantes en estas fases del stress son el cansancio y la fatiga crónica, siendo la conducta mas adecuada, la de suplementar con sustratos formadores de ATP , como es el caso de la ubiquinona ó COQ10, en dósis que varían de 50 a 200 mg por día asociadas al magnesio en dósis de 300 a 600 mg por día.
Eventualmente se puede agregar ácido málico, como intermediario del ciclo de Krebs, en la formación de ATP, en dosis de 300 a 1200 mg por día.
Uno de los mecanismos mas importantes en la estimulación neurohormonal está definido por la administración de la glicirrizina o licorize (extraído del alcacuz). Ésta sustancia puede ser adminstrada en dósis que varían de 300 a 1200 mg por día.
Su mecanismo de acción es inhibir la síntesis del cortisol, manteniendo sus niveles plasmáticos en cocentraciones adecuadas, evitando su desintegración hepática y actuando como estimulante de la médula adrenal, en su función de formadora de catecolaminas.
La glirizina debe ser administrada con extrema cautela en personas hipertensas, pues puede aumentar la presión arterial, por acción de la adrenalina. En estos pacientes está contraindicado.
En situaciones especiales, en las cuales existe compromiso de la actividad hormonal, con disminución de los niveles de DHEA, es posible suplementar con pregnenolona (que dará lugar a la formación de DHEA endógena) , en dósis de 50 mg por día.
La DHEA puede ser utilizada con seguridad en dósis que varían entre 2,5 a 10 mg por día.
Es importante destacar la necesidad de usar DHEA sintética, ya que la DHEA proveniente del INHAME (mexicano) no es desintegrada en el organismo, pues no tenemos enzimas degradadoras, (la DHEA puede ser sintetizada a partir del INHAME)
Es importante destacar que, de acuerdo con la necesidad, puede ser indicada la utilización concomitante de tranquilizantes o la normalización de los neurotransmisores cerebrales inhibitorios, como el GABA.
Este hecho está directamente relacionado con las diferentes fases del stress, los síntomas observados y el perfil psicológico del paciente.
Evaluación bioquímica y casos clinicos
Es posible medir el cortisol total y libre en plasma y en saliva, y la DHEA. El cortisol presenta valores séricos con un ritmo circadiano, por el cual su concetración matinal es 4 veces mayor que su concentración vespertina.
La DHEA tiene concentraciones practicamente similares durante las 24 hs del dia.
La saliva tiene la facilidad de ser juntada fácilmente por el paciente y, en ella el cortisol está presente en un 10% de la concetracion plasmática pero, prácticamente el 90% del cortisol y de la DHEA medidos en la saliva están en su forma libre, por tanto son activos. Por esto la medición en saliva es una excelente opción para evaluar al ritmo circadiano, como el perfil de stress hormonal de los pacientes.
Paciente de sexo masculino, con niveles disminuidos de cortisol matinal y vespertino y con disminución de DHEA , podría ser catalogado como un pacientelimítrofe entre la fases 3 y 4 del stress.
Un paciente de sexo masculino, de 48 años de edad con alteraciones de cortisol y de DHEA bajos, se define como stress en fase 4, necesitando urgentemente un protocolo terapéutico adecuado para controlarlo.
En un paciente con insomnio severo, que no responde a tranquilizantes e hipnóticos, se deberían medir los niveles de melatonina, que es el producto final del metabolismo del triptofano y la serotonina.
Cuando los niveles de melatonina están bajos, principalmente los valores nocturnos (horario en que su producción presenta los valores mas altos), se deve administrar precursores de la melatonina como, el 5 OHtriptofano en dósis que varían de 20 a 200 mg por día, o usar el trioptofano en dósis de 500 a 2000 mg por día. Solamente esos mecanismos funcionan en pacientes con niveles bajos de melatonina.
Resumiendo, se pueden encontrar alteraciones bioquímicas en las diferentes fases del stress, siendo las características mas importantes las del cortisol y la DHEA.
En la fase 1 y 2 se encuentran niveles normales o elevados de cortisol y niveles normales de DHEA.
En la fase 3 se encuentran niveles aumentados de cortisol y niveles normales o aumentados de DHEA.
En la fase 4 se encuentran niveles bajos de cortisol y de DHEA.
En la evalución funcional del stress, se puede incluir el mineralograma de cabello, que tiene gran potencial de orientación para el médico, principalmente en casos de pacientes portadores de intoxicanción con metales pesados.
En los pacientes stressados, es posible encontrar alteraciones que puedan ser sugestivas de diferentes fases de stress.
En la fase 1 y 2 practicamente no se encuentran alteraciones en el mineralograma pero, en la fase 3 y 4 es posible encontrar algunas señales como:
1- Disminución de los niveles de zinc que, funciona como uno de los coofactores enzimáticos mas importantes para el funcionamiento de la glándula adrenal.
2- Disminución del magnesio, cuyo déficit está asociado al aumento de la actividad contractil de la msuculatura lisa, así como también a la disminución de la formación del ATP.
3- Disminución del selenio.
En presencia de niveles de stress oxidativo elevado, disminuye el potencial oxidante de la enzima glutation peroxidasa, que inhibe la peroxidación lipídica, favoreciendo la oxidación del colesterol y sus depósitos en las paredes de las arterias. Recordemos que para que la glutation peroxidasa funcione bien es esencial tener buenos niveles de selenio, dado que es su cofactor.
4- En los pacientes depresivos, el litio bajo sugiere falta de acción terapéutica del mismo.
El uso criterioso del exámen de cabello permite definir modificaciones en el tratamiento en las fases 3 y 4, como vimos por los niveles de zinc, magnesio, selenio y litio.
Conclusiones
El stress ocupa un lugar importante dentro de los factores de riesgo de enfermedades degenerativas crónicas y su control es muy importante.
Se destaca el hecho que niveles elevados de cortisol por períodos prolongados de tiempo ya fueron asociados a involución cerebral. Por lo que el cortisol puede acelerar el envejecimiento cerebral y comprometer la calidad de la vida cognitiva de esos pacientes.
El cortisol es muy importante como mecanismo de defensa, su participación por períodos prolongados puede determinar la aceleración de la muerte neuronal, de modo que es importante modular la actividad del cortisol para poder tener sus efectos benéficos y bloquear los adversos.
Varios nutrientes, y prohormonas, tienen un potencial terapéutico en el control del stress.
A pesar de que todos los mecanismo de acción todavía no están totalmente descubiertos, es evidente que el control de las alteraciones provocadas por el stress, son mucho mas importantes, que permanecer en observación del paciente hasta que ocurran las enfermedades degenerativas, crónicas, autoinmunes o, de deficiencia inmunológica al que pueden llevar.
Sin duda cada vez más nos acercamos al mejor tratamiento del stress, pudiendo llegar a influenciar en el equilibrio del medio interno.
Es obligatorio la evaluación de los cambios bioquímicos en forma anticipada, así como también los protocolos terapéuticos precoses que, prevengan las consecuencias secundarias que tiene la exposición prolongada a los factores estresores.
Dra. María Alejandra Rodríguez Zía
M.N.: 70.787
Miembro de la Sociedad Brasilera de Oxidología
Bibliografía:
Clínica ortomolecular, volumnes II. Autor:
Dr. Efraín Olszewer
Dr. Carlos Jaldin
Dra. Rosane Paes Moraes
Dr. Silvio Laganá de Andrade
Imprimir
Recomendar esta página
¡Agregar a Favoritos!